© Ivo Zafirov
BULGARIA

Abubilla

Upupa epops
Riesgo: Preocupación menor (UICN)

En los años 80, las poblaciones del norte de Europa de esta ave llamativa estaban en declive, posiblemente debido a cambios en el clima. El aumento e intensidad de las lluvias afecta el nacimiento y supervivencia de sus polluelos. La Directiva de Aves de la Unión Europea protege a esta especie.

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El abubilla es una de las aves más llamativas y distintivas de Europa, Asia y el norte de África. Upupa y epops son, respectivamente, los nombres en latín y griego antiguo para la abubilla; ambos son formas onomatopéyicas que imitan el grito del pájaro.

Tiene un color canela pálido con rayas negras y blancas, alas redondeadas y una corona con cresta levantada que se asemeja a un penacho. Tiene un vuelo ondulante parecido al de las mariposas y un sonido aflautado muy característico. La fotografía muestra un par de ejemplares en el noreste de Bulgaria y fue tomada en mayo de 2019.

Es una especie migratoria y pasa el invierno en el norte de África. Habita en terrenos agrícolas abiertos donde hay presencia de setos y arbustos y se ha observado en viñedos y huertos. Se alimenta principalmente de materia vegetal, gusanos e insectos y emite un sonido ruidoso característico de largo alcance.

Las abubillas son monógamas, aunque el vínculo de pareja aparentemente solo dura una temporada. También son territoriales. El macho llama con frecuencia para anunciar su propiedad del territorio. Las persecuciones y peleas entre machos rivales (ya veces hembras) son comunes y pueden ser brutales. Las aves tratarán de apuñalar a sus rivales con sus picos, y los individuos ocasionalmente quedan cegados en las peleas.

A principios de la década de 1980, se notó que las poblaciones del norte de Europa estaban en declive, posiblemente debido a cambios en el clima. Algunos estudios sobre el impacto del clima en la ecología reproductiva de la abubilla señalan que la producción reproductiva se ve afectada negativamente por la precipitación durante el período de eclosión. Se ha comprobado que en los días fríos y/o con lluvia disminuye de manera muy notable el aporte de alimento al nido, lo que hace que, en las temporadas lluviosas, el éxito reproductor sea menor que en años de climatología más benigna, lo que en parte explicaría las fluctuaciones del tamaño poblacional y del rango ocupado por la especie en la Europa central y noroccidental.

Otras amenazas para la especie son la caza excesiva y la reducción de huecos naturales para anidar. La modificación de los hábitats naturales por parte de los humanos para diversos fines agrícolas ha llevado a que las abubillas se vuelvan comunes en los olivares, huertos, viñedos, parques y tierras de cultivo, aunque son menos comunes y están disminuyendo en áreas de cultivo intensivo. Se ha demostrado que la calidad y accesibilidad de los alimentos afectan el éxito reproductivo al igual que la disponibilidad de cavidades de anidación adecuadas como resultado de los cambios en el hábitat después de la intensificación agrícola.

Esta especie se encuentra protegida por la Directiva de Aves de la Unión Europea, lo cual implica que los sitios Natura (espacios de protección) deben ser manejados de acuerdo con las necesidades ecológicas de la especie y por el Convenio de Berna, que garantiza su protección a través de la cooperación entre los Estados.

Sonido de una abubilla.

Abubilla

Upupa epops
Riesgo: Preocupación menor (UICN)

© Ivo Zafirov
BULGARIA

En los años 80, las poblaciones del norte de Europa de esta ave llamativa estaban en declive, posiblemente debido a cambios en el clima. El aumento e intensidad de las lluvias afecta el nacimiento y supervivencia de sus polluelos. La Directiva de Aves de la Unión Europea protege a esta especie.

El abubilla es una de las aves más llamativas y distintivas de Europa, Asia y el norte de África. Upupa y epops son, respectivamente, los nombres en latín y griego antiguo para la abubilla; ambos son formas onomatopéyicas que imitan el grito del pájaro.

Tiene un color canela pálido con rayas negras y blancas, alas redondeadas y una corona con cresta levantada que se asemeja a un penacho. Tiene un vuelo ondulante parecido al de las mariposas y un sonido aflautado muy característico. La fotografía muestra un par de ejemplares en el noreste de Bulgaria y fue tomada en mayo de 2019.

Es una especie migratoria y pasa el invierno en el norte de África. Habita en terrenos agrícolas abiertos donde hay presencia de setos y arbustos y se ha observado en viñedos y huertos. Se alimenta principalmente de materia vegetal, gusanos e insectos y emite un sonido ruidoso característico de largo alcance.

Las abubillas son monógamas, aunque el vínculo de pareja aparentemente solo dura una temporada. También son territoriales. El macho llama con frecuencia para anunciar su propiedad del territorio. Las persecuciones y peleas entre machos rivales (ya veces hembras) son comunes y pueden ser brutales. Las aves tratarán de apuñalar a sus rivales con sus picos, y los individuos ocasionalmente quedan cegados en las peleas.

A principios de la década de 1980, se notó que las poblaciones del norte de Europa estaban en declive, posiblemente debido a cambios en el clima. Algunos estudios sobre el impacto del clima en la ecología reproductiva de la abubilla señalan que la producción reproductiva se ve afectada negativamente por la precipitación durante el período de eclosión. Se ha comprobado que en los días fríos y/o con lluvia disminuye de manera muy notable el aporte de alimento al nido, lo que hace que, en las temporadas lluviosas, el éxito reproductor sea menor que en años de climatología más benigna, lo que en parte explicaría las fluctuaciones del tamaño poblacional y del rango ocupado por la especie en la Europa central y noroccidental.

Otras amenazas para la especie son la caza excesiva y la reducción de huecos naturales para anidar. La modificación de los hábitats naturales por parte de los humanos para diversos fines agrícolas ha llevado a que las abubillas se vuelvan comunes en los olivares, huertos, viñedos, parques y tierras de cultivo, aunque son menos comunes y están disminuyendo en áreas de cultivo intensivo. Se ha demostrado que la calidad y accesibilidad de los alimentos afectan el éxito reproductivo al igual que la disponibilidad de cavidades de anidación adecuadas como resultado de los cambios en el hábitat después de la intensificación agrícola.

Esta especie se encuentra protegida por la Directiva de Aves de la Unión Europea, lo cual implica que los sitios Natura (espacios de protección) deben ser manejados de acuerdo con las necesidades ecológicas de la especie y por el Convenio de Berna, que garantiza su protección a través de la cooperación entre los Estados.

Sonido de una abubilla.

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