Carlos Palacín Moya. FOTCIENCIA16
Competencia en la llanura
ESPAÑA

Avutarda

Otis tarda
Riesgo: Vulnerable (UICN)

Es una especie globalmente amenazada y España cuenta con la población más numerosa del mundo. Como consecuencia del cambio climático, parte de su hábitat en el sur de Europa será inadecuado en unas décadas. El desarrollo de una agricultura sostenible puede ser clave en la conservación de esta ave.

Uso de la imagen bajo licencia Creative Commons 2.5 España.

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Ésta es una de las especies con mayor dimorfismo sexual entre las aves, siendo los machos hasta tres veces más pesados que las hembras. Esta diferencia morfológica tiene orígenes evolutivos: antes de que se inicie el periodo reproductor, los machos compiten por la jerarquía en el bando, de forma que los dominantes ocuparán los mejores lugares de exhibición y obtendrán ventajas reproductivas.

La avutarda común (Otis tarda) es una especie globalmente amenazada y España cuenta con la población más numerosa del mundo, constituida por unos 23,000 individuos. Esta ave, habita en zonas con cultivos tradicionales de secano, pero la agricultura industrial pone en riesgo su supervivencia y la de las especies adaptadas a este ambiente; además de la pérdida de hábitat por la construcción de grandes infraestructuras y urbanizaciones. La colisión contra las líneas eléctricas representa la principal causa de mortalidad no natural de la avutarda.

Al ser aves grandes y pesadas, los machos son sensibles a las altas temperaturas. Las simulaciones del clima sugieren que parte del área de distribución en el sur de Europa resultará inadecuada a finales del siglo XXI y que el hábitat potencial irá desplazándose hacia el norte,  zonas en las que la especie no habita actualmente.

Desafortunadamente, los espacios naturales protegidos destinados a la conservación de esta especie no están alcanzando los objetivos de protección deseados. La única forma de garantizar la supervivencia de las avutardas, así como la de toda la comunidad de aves propias de los paisajes agrarios, es favorecer unas prácticas agrícolas respetuosas con la conservación de la biodiversidad.

Sonido de una avutarda.

Avutarda

Otis tarda
Riesgo: Vulnerable (UICN)

Carlos Palacín Moya. FOTCIENCIA16
Competencia en la llanura
ESPAÑA

Es una especie globalmente amenazada y España cuenta con la población más numerosa del mundo. Como consecuencia del cambio climático, parte de su hábitat en el sur de Europa será inadecuado en unas décadas. El desarrollo de una agricultura sostenible puede ser clave en la conservación de esta ave.

Uso de la imagen bajo licencia Creative Commons 2.5 España.

Ésta es una de las especies con mayor dimorfismo sexual entre las aves, siendo los machos hasta tres veces más pesados que las hembras. Esta diferencia morfológica tiene orígenes evolutivos: antes de que se inicie el periodo reproductor, los machos compiten por la jerarquía en el bando, de forma que los dominantes ocuparán los mejores lugares de exhibición y obtendrán ventajas reproductivas.

La avutarda común (Otis tarda) es una especie globalmente amenazada y España cuenta con la población más numerosa del mundo, constituida por unos 23,000 individuos. Esta ave, habita en zonas con cultivos tradicionales de secano, pero la agricultura industrial pone en riesgo su supervivencia y la de las especies adaptadas a este ambiente; además de la pérdida de hábitat por la construcción de grandes infraestructuras y urbanizaciones. La colisión contra las líneas eléctricas representa la principal causa de mortalidad no natural de la avutarda.

Al ser aves grandes y pesadas, los machos son sensibles a las altas temperaturas. Las simulaciones del clima sugieren que parte del área de distribución en el sur de Europa resultará inadecuada a finales del siglo XXI y que el hábitat potencial irá desplazándose hacia el norte,  zonas en las que la especie no habita actualmente.

Desafortunadamente, los espacios naturales protegidos destinados a la conservación de esta especie no están alcanzando los objetivos de protección deseados. La única forma de garantizar la supervivencia de las avutardas, así como la de toda la comunidad de aves propias de los paisajes agrarios, es favorecer unas prácticas agrícolas respetuosas con la conservación de la biodiversidad.

Sonido de una avutarda.

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