© Stef Van Rijn
BÉLGICA

Cometa roja

Milvus milvus
Riesgo: Casi amenazada (UICN)

Es un ave rapaz de tamaño mediano grande, trazos únicos y diversos colores. El cambio climático está amenazando esta especie. En Valonia, donde se alberga el 1% de su población mundial, se utilizan balizas GPS para comprender mejor cómo este raptor aprovecha su territorio y así protegerlo mejor.

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Reconocido por su vuelo majestuoso, el blanco colorido de sus alas y su cola triangular, el Cometa Roja o Milano Real anida en las regiones ganaderas del sur de Valonia en Bélgica, en donde sus poblaciones se han establecido fuertemente durante los últimos 40 años. Es una especie que se alimenta de praderas pastadas por rebaños de vacas y se calcula que en esta región se alberga el 1 % de la población mundial, que se calcula entre 20 mil y 25 mil ejemplares. Las aves que anidan en el norte de Europa se desplazan hacia el sur para invernar; algunas de ellas atraviesan el estrecho de Gibraltar hasta llegar al norte de África y su distribución llega hasta Canarias y las islas de Cabo Verde; no obstante, a pesar del aumento en algunas poblaciones, los estados del área de distribución han experimentado disminuciones significativas.

El cambio climático, la urbanización y la agricultura intensiva basada en el uso de pesticidas son amenazas para la especie. En un informe publicado por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) los científicos predicen que la cometa roja sufrirá hasta un 86 % de pérdida de su hábitat debido al cambio climático y otros impactos de la actividad humana, a menos que se tomen medidas ahora. El estudio analizó que muchos de estos pájaros no migran y el cambio climático empuja a un número creciente de ellos fuera de sincronía con elementos clave de sus ecosistemas.

Otra amenaza que constituye un gran riesgo para estos ejemplares es el envenenamiento, directo e indirecto, por pesticidas. Por ejemplo, hay cultivos en los que se esparcen potentes raticidas para abatir la presencia del “topillo campesino”, un roedor que puede terminar con cultivos enteros, generando pérdidas económicas. Estos roedores envenenados son ingeridos por el cometa roja, quien también se intoxica y muere. También, se enfrentan al riesgo de colisión con turbinas de viento en los parques eólicos y la electrocución por líneas eléctricas.

Algunos estudios indican que la disponibilidad de alimentos puede ser mejor en áreas urbanizadas que en áreas agrícolas. Este desarrollo es alarmante ya que el cometa roja, o milano real, una especie típica del campo agrícola, parece experimentar malas condiciones de alimentación en su hábitat natural. Si la disponibilidad de alimentos no aumenta en el futuro cercano, es probable que la población de cometa roja siga disminuyendo.

Frente a estas amenazas, las autoridades belgas sienten una responsabilidad especial para asegurar la sostenibilidad o incluso el desarrollo del núcleo reproductivo de esta especie en Valonia para contribuir con la conservación de la especie a escala global. Entre las medidas tomadas han colocado equipos de rastreo GPS sobre unos veinte ejemplares desde 2014. Esta tecnología permite seguirles durante toda su vida y recopilar datos espaciales que permiten comprender mejor cómo este pájaro aprovecha su territorio y cómo protegerlo mejor.

A nivel europeo, el cometa roja, o milano real está incluido en el Anexo I de la Directiva de Aves Silvestresde la Unión Europea, en la cual se establece un régimen para su protección y gestión; en el Apéndice II de los Convenios de Berna, de Bonn y de la CITES y en el Anexo A del Reglamento de Comercio de Vida Silvestre de la Unión Europea, para regular su comercio y evitar que éste constituya una amenaza para su supervivencia.

Sonido de un cometa roja.

Cometa roja

Milvus milvus
Riesgo: Casi amenazada (UICN)

© Stef Van Rijn
BÉLGICA

Es un ave rapaz de tamaño mediano grande, trazos únicos y diversos colores. El cambio climático está amenazando esta especie. En Valonia, donde se alberga el 1% de su población mundial, se utilizan balizas GPS para comprender mejor cómo este raptor aprovecha su territorio y así protegerlo mejor.

Reconocido por su vuelo majestuoso, el blanco colorido de sus alas y su cola triangular, el Cometa Roja o Milano Real anida en las regiones ganaderas del sur de Valonia en Bélgica, en donde sus poblaciones se han establecido fuertemente durante los últimos 40 años. Es una especie que se alimenta de praderas pastadas por rebaños de vacas y se calcula que en esta región se alberga el 1 % de la población mundial, que se calcula entre 20 mil y 25 mil ejemplares. Las aves que anidan en el norte de Europa se desplazan hacia el sur para invernar; algunas de ellas atraviesan el estrecho de Gibraltar hasta llegar al norte de África y su distribución llega hasta Canarias y las islas de Cabo Verde; no obstante, a pesar del aumento en algunas poblaciones, los estados del área de distribución han experimentado disminuciones significativas.

El cambio climático, la urbanización y la agricultura intensiva basada en el uso de pesticidas son amenazas para la especie. En un informe publicado por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) los científicos predicen que la cometa roja sufrirá hasta un 86 % de pérdida de su hábitat debido al cambio climático y otros impactos de la actividad humana, a menos que se tomen medidas ahora. El estudio analizó que muchos de estos pájaros no migran y el cambio climático empuja a un número creciente de ellos fuera de sincronía con elementos clave de sus ecosistemas.

Otra amenaza que constituye un gran riesgo para estos ejemplares es el envenenamiento, directo e indirecto, por pesticidas. Por ejemplo, hay cultivos en los que se esparcen potentes raticidas para abatir la presencia del “topillo campesino”, un roedor que puede terminar con cultivos enteros, generando pérdidas económicas. Estos roedores envenenados son ingeridos por el cometa roja, quien también se intoxica y muere. También, se enfrentan al riesgo de colisión con turbinas de viento en los parques eólicos y la electrocución por líneas eléctricas.

Algunos estudios indican que la disponibilidad de alimentos puede ser mejor en áreas urbanizadas que en áreas agrícolas. Este desarrollo es alarmante ya que el cometa roja, o milano real, una especie típica del campo agrícola, parece experimentar malas condiciones de alimentación en su hábitat natural. Si la disponibilidad de alimentos no aumenta en el futuro cercano, es probable que la población de cometa roja siga disminuyendo.

Frente a estas amenazas, las autoridades belgas sienten una responsabilidad especial para asegurar la sostenibilidad o incluso el desarrollo del núcleo reproductivo de esta especie en Valonia para contribuir con la conservación de la especie a escala global. Entre las medidas tomadas han colocado equipos de rastreo GPS sobre unos veinte ejemplares desde 2014. Esta tecnología permite seguirles durante toda su vida y recopilar datos espaciales que permiten comprender mejor cómo este pájaro aprovecha su territorio y cómo protegerlo mejor.

A nivel europeo, el cometa roja, o milano real está incluido en el Anexo I de la Directiva de Aves Silvestresde la Unión Europea, en la cual se establece un régimen para su protección y gestión; en el Apéndice II de los Convenios de Berna, de Bonn y de la CITES y en el Anexo A del Reglamento de Comercio de Vida Silvestre de la Unión Europea, para regular su comercio y evitar que éste constituya una amenaza para su supervivencia.

Sonido de un cometa roja.

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