© Ivo Zafirov
BULGARIA

Garceta pequeña

Egretta garzetta
Riesgo: Preocupación menor (UICN)

Aunque las poblaciones actuales de esta elegante ave con plumaje blanco característico parecen

mantenerse estables, la pérdida y deterioro de sus hábitats debido al cambio climático constituye una de sus principales amenazas. La garceta está protegida por la Directiva de Aves de la Unión Europea.

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Denominada garza pequeña o garceta es un ave de largas patas y picos negros, con un plumaje blanco característico que habita en los humedales de zonas templadas cálidas y tropicales de Europa, África, Asia y Australia. La fotografía muestra un ejemplar en la costa de Bulgaria y fue tomada en junio de 2019.

Son especies migratorias que se reproducen en primavera y verano (marzo a julio) y anidan en colonias de cientos de pares, a veces de especies diferentes. El hábitat de la garceta pequeña varía ampliamente e incluye las orillas de lagos, ríos, canales, estanques, lagunas, marismas y tierras inundadas, el ave prefiere lugares abiertos a cobertura densa. En la costa habita áreas de manglares, pantanos, marismas, playas de arena y arrecifes. Tienen preferencia por aguas poco profundas y se alimentan principalmente de peces, insectos, anfibios y moluscos. En la antigüedad, las plumas de las garcetas se utilizaron ampliamente para la decoración de sombreros en toda Europa, alcanzando una demanda tan alta que se tuvieron que instalar granjas de garcetas. Este comercio insostenible provocó una disminución importante en las poblaciones silvestres, por lo que se tuvieron que implementar leyes para su protección, permitiendo su restablecimiento.

Las poblaciones reproductoras actuales parecen estar estables, estimadas entre 20,000 y 30,000 pares y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha evaluado el estado de conservación global del ave como de "menor preocupación"; sin embargo, la pérdida y deterioro de hábitats constituye una de sus principales amenazas. Asimismo, el cambio climático ocasionará cambios en los patrones de precipitación y una reducción de las reservas de agua, lo que afectará la disponibilidad de agua para las garcetas y también se ha observado que es una especie altamente vulnerable a la gripe aviar, por lo que puede verse amenazada por futuros brotes de virus, un panorama también agravado por el cambio climático.

La garceta está protegida por la Directiva de Aves de la Unión Europea, bajo la cual se establecen los instrumentos para su protección y conservación, incluyéndola en la red de áreas protegidas Natura 2000.

Sonido de una garceta.

Garceta pequeña

Egretta garzetta
Riesgo: Preocupación menor (UICN)

© Ivo Zafirov
BULGARIA

Aunque las poblaciones actuales de esta elegante ave con plumaje blanco característico parecen

mantenerse estables, la pérdida y deterioro de sus hábitats debido al cambio climático constituye una de sus principales amenazas. La garceta está protegida por la Directiva de Aves de la Unión Europea.

Denominada garza pequeña o garceta es un ave de largas patas y picos negros, con un plumaje blanco característico que habita en los humedales de zonas templadas cálidas y tropicales de Europa, África, Asia y Australia. La fotografía muestra un ejemplar en la costa de Bulgaria y fue tomada en junio de 2019.

Son especies migratorias que se reproducen en primavera y verano (marzo a julio) y anidan en colonias de cientos de pares, a veces de especies diferentes. El hábitat de la garceta pequeña varía ampliamente e incluye las orillas de lagos, ríos, canales, estanques, lagunas, marismas y tierras inundadas, el ave prefiere lugares abiertos a cobertura densa. En la costa habita áreas de manglares, pantanos, marismas, playas de arena y arrecifes. Tienen preferencia por aguas poco profundas y se alimentan principalmente de peces, insectos, anfibios y moluscos. En la antigüedad, las plumas de las garcetas se utilizaron ampliamente para la decoración de sombreros en toda Europa, alcanzando una demanda tan alta que se tuvieron que instalar granjas de garcetas. Este comercio insostenible provocó una disminución importante en las poblaciones silvestres, por lo que se tuvieron que implementar leyes para su protección, permitiendo su restablecimiento.

Las poblaciones reproductoras actuales parecen estar estables, estimadas entre 20,000 y 30,000 pares y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha evaluado el estado de conservación global del ave como de "menor preocupación"; sin embargo, la pérdida y deterioro de hábitats constituye una de sus principales amenazas. Asimismo, el cambio climático ocasionará cambios en los patrones de precipitación y una reducción de las reservas de agua, lo que afectará la disponibilidad de agua para las garcetas y también se ha observado que es una especie altamente vulnerable a la gripe aviar, por lo que puede verse amenazada por futuros brotes de virus, un panorama también agravado por el cambio climático.

La garceta está protegida por la Directiva de Aves de la Unión Europea, bajo la cual se establecen los instrumentos para su protección y conservación, incluyéndola en la red de áreas protegidas Natura 2000.

Sonido de una garceta.

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