©Péter Csonka
HUNGRÍA

Halcón sacre

Falco cherrug
Riesgo: En peligro de extinción (UICN)

La variación del clima afecta la distribución y migración de esta ave y reduce el número de ardillas terrestres, su dieta favorita. La población del halcón sacre ha disminuido 20% en Europa, pero las organizaciones civiles y estatales de Hungría han logrado éxitos importantes en su conservación.

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Con apenas 1 kilo de peso y 55 cm de longitud, la envergadura de sus alas es de hasta 1.30 m. Eso en las hembras porque los machos son un poco más pequeños y ligeros. Viven hasta siete años como máximo (raramente diez) en libertad y hasta 20 años en cautiverio, pero ¿no preferirías tú vivir en libertad en vez de entre rejas para sobrevivir?

La hembra pone de dos a seis huevos normalmente a mediados o a finales de marzo. La incubación dura unos 34 días. La hembra alimenta a las crías con comida aportada por el macho. Tras seis semanas los polluelos empiezan a volar y abandonan el nido, pero los halcones adultos los enseñan a cazar durante 3 a 4 semanas más.  Cazan roedores, palomas y tórtolas, así como otro tipo de pájaros y pequeños mamíferos. El hábitat preferido de la población europea de esta especie son bosques con praderas, arboledas, pastos y, para anidar, elige sitios cercanos con buena vista y aterrizaje seguro. 

De acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), más investigación sería útil, para calcular su población, distribución y tendencias, así como estilo de vida y amenazas. El rango de cría incluye a los siguientes países: Alemania, Armenia, Austria, Bulgaria, Croacia, Eslovaquia, Georgia, Hungría, Macedonia, Montenegro, Polonia, República Checa,

Rumania, Rusia, Serbia, Turquía y Ucrania en Europa; e incluso viajan hasta Siberia, China y la India.

La tendencia general de la población europea disminuyó en un 20 % por la pérdida y degradación del hábitat, la falta de recursos alimenticios, las perturbaciones humanas y por la extinción regional, en parte debido al cambio climático, de su presa preferida: la ardilla terrestre europea (Spermophilus citellus). El clima es también un determinante directo de la distribución de esta ave a macro-escala, con las variaciones en el clima afectando su comportamiento estacional (migración).

En Hungría, el halcón sacre es uno de los valores naturales más importantes y, supuestamente, el ave mítica de las leyendas de los magiares (la tribu húngara) fue un halcón sacre. Por eso, la salvaguardia de esta especie es una tarea nacional esencial, puesto que la única población estable de esta especie se encuentra en la Cuenca de los Cárpatos (área geográfica compartida por Hungría y parcialmente sus vecinos) con más del 60 % de su población en la Unión Europea anidando en este país. Gracias a los esfuerzos y trabajo específicos de la Asociación de Ornitología y Protección de la Naturaleza de Hungría y de las autoridades estatales (postes de electricidad amigables con las aves, nidos artificiales) la población del halcón sacre que nidifica en Hungría empezó a crecer -lento pero seguro- desde los años 80 hasta hace poco. Sin embargo, en los últimos 10 años el crecimiento se ha moderado significativamente, incluso se observa una contracción en algunas áreas.

La red de áreas protegidas Natura 2000 ha implementado algunos proyectos de conservación del halcón sacre en Bulgaria, Hungría, Rumania y Eslovaquia.

Sonido del halcón sacre

Halcón sacre

Falco cherrug
Riesgo: En peligro de extinción (UICN)

©Péter Csonka
HUNGRÍA

La variación del clima afecta la distribución y migración de esta ave y reduce el número de ardillas terrestres, su dieta favorita. La población del halcón sacre ha disminuido 20% en Europa, pero las organizaciones civiles y estatales de Hungría han logrado éxitos importantes en su conservación.

Con apenas 1 kilo de peso y 55 cm de longitud, la envergadura de sus alas es de hasta 1.30 m. Eso en las hembras porque los machos son un poco más pequeños y ligeros. Viven hasta siete años como máximo (raramente diez) en libertad y hasta 20 años en cautiverio, pero ¿no preferirías tú vivir en libertad en vez de entre rejas para sobrevivir?

La hembra pone de dos a seis huevos normalmente a mediados o a finales de marzo. La incubación dura unos 34 días. La hembra alimenta a las crías con comida aportada por el macho. Tras seis semanas los polluelos empiezan a volar y abandonan el nido, pero los halcones adultos los enseñan a cazar durante 3 a 4 semanas más.  Cazan roedores, palomas y tórtolas, así como otro tipo de pájaros y pequeños mamíferos. El hábitat preferido de la población europea de esta especie son bosques con praderas, arboledas, pastos y, para anidar, elige sitios cercanos con buena vista y aterrizaje seguro. 

De acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), más investigación sería útil, para calcular su población, distribución y tendencias, así como estilo de vida y amenazas. El rango de cría incluye a los siguientes países: Alemania, Armenia, Austria, Bulgaria, Croacia, Eslovaquia, Georgia, Hungría, Macedonia, Montenegro, Polonia, República Checa,

Rumania, Rusia, Serbia, Turquía y Ucrania en Europa; e incluso viajan hasta Siberia, China y la India.

La tendencia general de la población europea disminuyó en un 20 % por la pérdida y degradación del hábitat, la falta de recursos alimenticios, las perturbaciones humanas y por la extinción regional, en parte debido al cambio climático, de su presa preferida: la ardilla terrestre europea (Spermophilus citellus). El clima es también un determinante directo de la distribución de esta ave a macro-escala, con las variaciones en el clima afectando su comportamiento estacional (migración).

En Hungría, el halcón sacre es uno de los valores naturales más importantes y, supuestamente, el ave mítica de las leyendas de los magiares (la tribu húngara) fue un halcón sacre. Por eso, la salvaguardia de esta especie es una tarea nacional esencial, puesto que la única población estable de esta especie se encuentra en la Cuenca de los Cárpatos (área geográfica compartida por Hungría y parcialmente sus vecinos) con más del 60 % de su población en la Unión Europea anidando en este país. Gracias a los esfuerzos y trabajo específicos de la Asociación de Ornitología y Protección de la Naturaleza de Hungría y de las autoridades estatales (postes de electricidad amigables con las aves, nidos artificiales) la población del halcón sacre que nidifica en Hungría empezó a crecer -lento pero seguro- desde los años 80 hasta hace poco. Sin embargo, en los últimos 10 años el crecimiento se ha moderado significativamente, incluso se observa una contracción en algunas áreas.

La red de áreas protegidas Natura 2000 ha implementado algunos proyectos de conservación del halcón sacre en Bulgaria, Hungría, Rumania y Eslovaquia.

Sonido del halcón sacre

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