Alejandro Escánez Pérez FOTCIENCIA 16
Bocado costoso
ESPAÑA

Lagarto gigante de Tenerife

Gallotia intermedia
Riesgo: En peligro crítico (UICN)

Endémico de la isla de Tenerife, este lagarto gigante se ve afectado, entre otros, por el calentamiento global, ya que se le dificulta mantener una temperatura corporal óptima dado que se la regula utilizando el medio ambiente. Planes para su recuperación están en marcha en las Islas Canarias.

Uso bajo licencia licencia Creative Commons 2.5 España.

Compartir

En peligro crítico de extinción, el lagarto gigante de Tenerife (Gallotia intermedia), procedente de lagartijas norteafricanas, vive recluido en los acantilados áridos e inaccesibles de la isla, en condiciones duras y donde el alimento escasea; tanto que se ven obligados a comer frutos de opuntia (tuna), especie vegetal introducida y cuyos picos quedan clavados en su cuerpo, boca y hocico cuando osan comer sus frutos dejando cicatrices.

Además de estos frutos, estos lagartos aprovechan los desechos marinos que aportan las colonias de gaviotas patiamarillas que ocupan los acantilados, lo cual establece una relación única entre estas dos especies tan dispares.

La cola del lagarto, de hasta 30 cm, es el doble de larga que el resto de su cuerpo (hocico - cloaca).

Esta especie de lagarto fue descubierta en la década de los 90’s en los acantilados occidentales de la isla de Tenerife y no fue descrita formalmente para la ciencia hasta el año 2000, a pesar de que la presencia de lagartos de gran tamaño en los acantilados de la isla era conocida por la población local desde principios del siglo XX. Se considera que en el pasado habitaba en todos los hábitats de la superficie insular pero la actividad humana y la introducción de especies foráneas lo ha llevado al borde de la extinción habitando únicamente en la zona noroccidental de la isla. Se estima que quedan unos 2,500 ejemplares en libertad.

Los lagartos gigantes de Tenerife son muy longevos. Pueden vivir desde los 25 hasta los 50 años, pero enfrentan un riesgo extremadamente alto de extinción en estado silvestre. La principal amenaza de esta especie son los gatos salvajes y, en menor medida, los roedores, que se alimentan de juveniles de lagarto y de sus huevos. El aumento de la presencia humana y el aumento de ciertas actividades (pesca, excursionismo, deportes de aventura) han provocado la proliferación de ratas y gatos. Otra amenaza es la degeneración genética por endogamia.

La especie esta también afectada por el cambio climático, porque, como todos los lagartos, regulan la temperatura de su cuerpo utilizando el medio ambiente – calentándose al sol y refrescándose en la sombra. Por eso, necesitan encontrar sombra para poder mantener la temperatura de su cuerpo en el rango óptimo. El lagarto gigante de Tenerife se ve significativamente afectado por la pérdida de hábitat y la reducción de la distribución local de plantas que proporcionan sombra.

Diversos estudios sobre los efectos del cambio climático en las especies de anfibios y reptiles en Europa afirman que la mayoría de las especies europeas tendrán una disminución importante para 2050. Estudios más generales señalan que estos grupos taxonómicos serán de las especies más afectadas directa e indirectamente por los cambios en el clima debido a la dificultad que tienen para adaptarse al aumento de la temperatura y falta de sombra. Con el fin de frenar el actual declive de las poblaciones naturales de lagartos gigantes en la isla, en 2017 se elaboró en Tenerife un Plan de recuperación cuya estrategia reúne varias acciones, entre las que se encuentra un plan de vigilancia y control de vertebrados exóticos invasores y de colonias de gatos en toda el área de distribución de la especie. Además, se indica la realización de estudios para una futura gestión eficaz de la especie y su área crítica mediante la realización de censos y estudios genéticos de las poblaciones de lagartos gigantes. Por último, se considera necesario informar a la ciudadanía sobre el estado de conservación de la especie, sus amenazas y las acciones necesarias para su supervivencia, así como la señalización de las áreas críticas y las colonias de gatos detectadas.

Lagarto gigante de Tenerife

Gallotia intermedia
Riesgo: En peligro crítico (UICN)

Alejandro Escánez Pérez FOTCIENCIA 16
Bocado costoso
ESPAÑA

Endémico de la isla de Tenerife, este lagarto gigante se ve afectado, entre otros, por el calentamiento global, ya que se le dificulta mantener una temperatura corporal óptima dado que se la regula utilizando el medio ambiente. Planes para su recuperación están en marcha en las Islas Canarias.

Uso bajo licencia licencia Creative Commons 2.5 España.

En peligro crítico de extinción, el lagarto gigante de Tenerife (Gallotia intermedia), procedente de lagartijas norteafricanas, vive recluido en los acantilados áridos e inaccesibles de la isla, en condiciones duras y donde el alimento escasea; tanto que se ven obligados a comer frutos de opuntia (tuna), especie vegetal introducida y cuyos picos quedan clavados en su cuerpo, boca y hocico cuando osan comer sus frutos dejando cicatrices.

Además de estos frutos, estos lagartos aprovechan los desechos marinos que aportan las colonias de gaviotas patiamarillas que ocupan los acantilados, lo cual establece una relación única entre estas dos especies tan dispares.

La cola del lagarto, de hasta 30 cm, es el doble de larga que el resto de su cuerpo (hocico - cloaca).

Esta especie de lagarto fue descubierta en la década de los 90’s en los acantilados occidentales de la isla de Tenerife y no fue descrita formalmente para la ciencia hasta el año 2000, a pesar de que la presencia de lagartos de gran tamaño en los acantilados de la isla era conocida por la población local desde principios del siglo XX. Se considera que en el pasado habitaba en todos los hábitats de la superficie insular pero la actividad humana y la introducción de especies foráneas lo ha llevado al borde de la extinción habitando únicamente en la zona noroccidental de la isla. Se estima que quedan unos 2,500 ejemplares en libertad.

Los lagartos gigantes de Tenerife son muy longevos. Pueden vivir desde los 25 hasta los 50 años, pero enfrentan un riesgo extremadamente alto de extinción en estado silvestre. La principal amenaza de esta especie son los gatos salvajes y, en menor medida, los roedores, que se alimentan de juveniles de lagarto y de sus huevos. El aumento de la presencia humana y el aumento de ciertas actividades (pesca, excursionismo, deportes de aventura) han provocado la proliferación de ratas y gatos. Otra amenaza es la degeneración genética por endogamia.

La especie esta también afectada por el cambio climático, porque, como todos los lagartos, regulan la temperatura de su cuerpo utilizando el medio ambiente – calentándose al sol y refrescándose en la sombra. Por eso, necesitan encontrar sombra para poder mantener la temperatura de su cuerpo en el rango óptimo. El lagarto gigante de Tenerife se ve significativamente afectado por la pérdida de hábitat y la reducción de la distribución local de plantas que proporcionan sombra.

Diversos estudios sobre los efectos del cambio climático en las especies de anfibios y reptiles en Europa afirman que la mayoría de las especies europeas tendrán una disminución importante para 2050. Estudios más generales señalan que estos grupos taxonómicos serán de las especies más afectadas directa e indirectamente por los cambios en el clima debido a la dificultad que tienen para adaptarse al aumento de la temperatura y falta de sombra. Con el fin de frenar el actual declive de las poblaciones naturales de lagartos gigantes en la isla, en 2017 se elaboró en Tenerife un Plan de recuperación cuya estrategia reúne varias acciones, entre las que se encuentra un plan de vigilancia y control de vertebrados exóticos invasores y de colonias de gatos en toda el área de distribución de la especie. Además, se indica la realización de estudios para una futura gestión eficaz de la especie y su área crítica mediante la realización de censos y estudios genéticos de las poblaciones de lagartos gigantes. Por último, se considera necesario informar a la ciudadanía sobre el estado de conservación de la especie, sus amenazas y las acciones necesarias para su supervivencia, así como la señalización de las áreas críticas y las colonias de gatos detectadas.

Compartir