© Eric Ramírez Fernández
MÉXICO

Mariposa monarca

Danaus plexippus
Riesgo: En peligro crítico

Símbolo de perseverancia y legado, vuela de Canadá para reproducirse en México. Pero la modificación del clima amenaza su fecundidad, patrón migratorio y hábitat de hibernación. Para su conservación se estableció la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca y se creó el Fondo Monarca.

Compartir

Es una de las mariposas más grandes que habita en América y Europa. Su nombre científico está inspirado en dos personajes de la mitología griega: Danaus y Plexippus, que se caracterizaron por ser viajeros y aventureros. Además, estas dos palabras, derivadas del latín y del griego, reflejan los hábitos de hibernación de la mariposa monarca: dormilona y su metamorfosis (transformación).

Los mexicas las llamaban “quetzalpapálotl” y la asociaban con la diosa de la belleza y las flores, conocida como Xochiquétzal. Pablo Neruda les llamaba “soles ardientes”.

Esta mariposa pesa medio gramo y recorre 120 kilómetros al día. Durante su etapa de crecimiento la oruga cambia de piel cinco veces. Sus colores vivos, que son asociados con veneno y otras propiedades desagradables, son una señal de alerta para sus posibles depredadores, como aves y roedores, pues resultan tóxicas para ellos.

Este insecto viaja más de 4,200 kilómetros para hibernar cada invierno en los bosques de Michoacán y el Estado de México. La migración, la hibernación y la reproducción de la mariposa monarca es un fenómeno natural que puede ser observado de noviembre a marzo. No todas las monarcas migran. Las que no lo hacen viven de dos a seis semanas y las que sí lo hacen viven de seis a nueve meses, que es lo que dura el viaje. A México llegan alrededor de ¡100 millones! Casi el número de habitantes de todo nuestro país.

Cada año se enfrenta a amenazas como la tala, la degradación de los bosques y las condiciones climáticas extremas en Canadá, Estados Unidos de América y México, las cuales se ven exacerbadas por el cambio climático. Las fluctuaciones climáticas extremas de la primavera y el verano afectan la sobrevivencia y la fecundidad de los adultos, provocando que las poblaciones migratorias se reduzcan y la afluencia a México disminuya.

Sin embargo, en los últimos 10 años, las autoridades ambientales, en conjunto con los ejidatarios y varias ONG, consolidaron el programa de protección de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca, priorizando el desarrollo social de las comunidades, las acciones de inspección y vigilancia, así como la creación del Fondo Monarca, lo cual ha contribuido a conservar los bosques que visita esta especie y, en consecuencia, a incrementar sus poblaciones en nuestro país.

La Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca es Patrimonio Natural Mundial desde el 2008, y “Sitio MAB” del Programa el Hombre y la Biosfera desde el 2006; ambos designados por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

La monarca, es una especie fundamental para la polinización. ¿Ya tienes tu antifaz? Descárgalo aquí.

Mariposa monarca

Danaus plexippus
Riesgo: En peligro crítico

© Eric Ramírez Fernández
MÉXICO

Símbolo de perseverancia y legado, vuela de Canadá para reproducirse en México. Pero la modificación del clima amenaza su fecundidad, patrón migratorio y hábitat de hibernación. Para su conservación se estableció la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca y se creó el Fondo Monarca.

Es una de las mariposas más grandes que habita en América y Europa. Su nombre científico está inspirado en dos personajes de la mitología griega: Danaus y Plexippus, que se caracterizaron por ser viajeros y aventureros. Además, estas dos palabras, derivadas del latín y del griego, reflejan los hábitos de hibernación de la mariposa monarca: dormilona y su metamorfosis (transformación).

Los mexicas las llamaban “quetzalpapálotl” y la asociaban con la diosa de la belleza y las flores, conocida como Xochiquétzal. Pablo Neruda les llamaba “soles ardientes”.

Esta mariposa pesa medio gramo y recorre 120 kilómetros al día. Durante su etapa de crecimiento la oruga cambia de piel cinco veces. Sus colores vivos, que son asociados con veneno y otras propiedades desagradables, son una señal de alerta para sus posibles depredadores, como aves y roedores, pues resultan tóxicas para ellos.

Este insecto viaja más de 4,200 kilómetros para hibernar cada invierno en los bosques de Michoacán y el Estado de México. La migración, la hibernación y la reproducción de la mariposa monarca es un fenómeno natural que puede ser observado de noviembre a marzo. No todas las monarcas migran. Las que no lo hacen viven de dos a seis semanas y las que sí lo hacen viven de seis a nueve meses, que es lo que dura el viaje. A México llegan alrededor de ¡100 millones! Casi el número de habitantes de todo nuestro país.

Cada año se enfrenta a amenazas como la tala, la degradación de los bosques y las condiciones climáticas extremas en Canadá, Estados Unidos de América y México, las cuales se ven exacerbadas por el cambio climático. Las fluctuaciones climáticas extremas de la primavera y el verano afectan la sobrevivencia y la fecundidad de los adultos, provocando que las poblaciones migratorias se reduzcan y la afluencia a México disminuya.

Sin embargo, en los últimos 10 años, las autoridades ambientales, en conjunto con los ejidatarios y varias ONG, consolidaron el programa de protección de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca, priorizando el desarrollo social de las comunidades, las acciones de inspección y vigilancia, así como la creación del Fondo Monarca, lo cual ha contribuido a conservar los bosques que visita esta especie y, en consecuencia, a incrementar sus poblaciones en nuestro país.

La Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca es Patrimonio Natural Mundial desde el 2008, y “Sitio MAB” del Programa el Hombre y la Biosfera desde el 2006; ambos designados por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

La monarca, es una especie fundamental para la polinización. ¿Ya tienes tu antifaz? Descárgalo aquí.

Compartir