©Ivo Zafirov (Bulgaria)
GRECIA

Pelícano dálmata

Pelecanus crispus
Riesgo: Casi amenazada (UICN)

El pelícano dálmata es una especie en riesgo a nivel mundial y con pocas poblaciones en el sudeste de Europa. Es sensible al cambio climático, pues en época de frío sus poblaciones aumentan, pero disminuyen en periodos de calor seco. Se encuentra protegido por la Directiva de Aves de la Unión Europea.

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El pelícano dálmata es el miembro más grande de la familia de los pelícanos, llegando a medir 180 cm. Muestran un color grisáceo en el plumaje, que se vuelve más oscuro en la punta de las alas. Es una especie que depende de los humedales de agua dulce para su reproducción (marzo-abril), forman parejas monógamas y se alimentan principalmente de peces.

Con un rango que abarca gran parte de Eurasia central, desde el Mediterráneo en el oeste hasta el estrecho de Taiwán en el este, y desde el golfo Pérsico en el sur hasta Siberia en el norte, es un migrante de corta a media distancia entre áreas de cría e hibernación. Esta especie de pelícano ha disminuido considerablemente en todo su rango, más que el pelícano blanco. Se estima que existan hasta 10,000–20,000 pelícanos dálmatas a nivel global.

Durante el siglo XX, el número de especies experimentó un descenso dramático por razones que no se conocen del todo. La razón más probable fue la pérdida de hábitat debido a actividades humanas como el drenaje de humedales y el desarrollo de la tierra.  En el presente, es una especie casi amenazada a nivel mundial y con pocas poblaciones en el sudeste de Europa. La fotografía fue tomada en enero de 2017 en el Lago Kerkini al norte de Grecia, donde se alberga la colonia más grande de estos ejemplares, estimándose en 300 pares de aves reproductoras.

Las medidas de conservación europeas han permitido un aumento en sus poblaciones; sin embargo, aún enfrentan diversas amenazas. Esta especie es particularmente vulnerable porque su pequeña población se concentra en solo unos pocos sitios. Al igual que el pelícano blanco, el pelícano dálmata se ve amenazado por la pérdida de hábitats junto con la destrucción de las colonias de cría por parte de los pescadores, aunque su muerte por disparos y en colisiones con líneas eléctricas durante las temporadas de migración y en las zonas de invernada, la contaminación del agua y su intoxicación por pesticidas (organoclorados) constituyen amenazas adicionales para estos pelícanos.

El cambio climático es otro factor de riesgo para esta especie. Algunas investigaciones han demostrado que los cambios cíclicos del clima podrían influir en la distribución y abundancia de los pelícanos, principalmente en regiones áridas y semiáridas, ya que se ha observado un aumento de sus poblaciones en épocas de frío y una disminución en periodos cálidos y secos, por lo tanto, el aumento de la temperatura y la poca cantidad de agua disponible en épocas de sequía podría afectar seriamente a la especie.

Actualmente el pelícano dálmata se encuentra protegido por la Directiva de Aves de la Unión Europea, en la cual se establece un régimen para su protección y gestión; el Convenio de Berna, que promueve la cooperación entre los Estados para su conservación; por la CITES, acuerdo que regula su comercio internacional y por el Convenio de Bonn que protege a las especies migratorias.

Pelícano dálmata

Pelecanus crispus
Riesgo: Casi amenazada (UICN)

©Ivo Zafirov (Bulgaria)
GRECIA

El pelícano dálmata es una especie en riesgo a nivel mundial y con pocas poblaciones en el sudeste de Europa. Es sensible al cambio climático, pues en época de frío sus poblaciones aumentan, pero disminuyen en periodos de calor seco. Se encuentra protegido por la Directiva de Aves de la Unión Europea.

El pelícano dálmata es el miembro más grande de la familia de los pelícanos, llegando a medir 180 cm. Muestran un color grisáceo en el plumaje, que se vuelve más oscuro en la punta de las alas. Es una especie que depende de los humedales de agua dulce para su reproducción (marzo-abril), forman parejas monógamas y se alimentan principalmente de peces.

Con un rango que abarca gran parte de Eurasia central, desde el Mediterráneo en el oeste hasta el estrecho de Taiwán en el este, y desde el golfo Pérsico en el sur hasta Siberia en el norte, es un migrante de corta a media distancia entre áreas de cría e hibernación. Esta especie de pelícano ha disminuido considerablemente en todo su rango, más que el pelícano blanco. Se estima que existan hasta 10,000–20,000 pelícanos dálmatas a nivel global.

Durante el siglo XX, el número de especies experimentó un descenso dramático por razones que no se conocen del todo. La razón más probable fue la pérdida de hábitat debido a actividades humanas como el drenaje de humedales y el desarrollo de la tierra.  En el presente, es una especie casi amenazada a nivel mundial y con pocas poblaciones en el sudeste de Europa. La fotografía fue tomada en enero de 2017 en el Lago Kerkini al norte de Grecia, donde se alberga la colonia más grande de estos ejemplares, estimándose en 300 pares de aves reproductoras.

Las medidas de conservación europeas han permitido un aumento en sus poblaciones; sin embargo, aún enfrentan diversas amenazas. Esta especie es particularmente vulnerable porque su pequeña población se concentra en solo unos pocos sitios. Al igual que el pelícano blanco, el pelícano dálmata se ve amenazado por la pérdida de hábitats junto con la destrucción de las colonias de cría por parte de los pescadores, aunque su muerte por disparos y en colisiones con líneas eléctricas durante las temporadas de migración y en las zonas de invernada, la contaminación del agua y su intoxicación por pesticidas (organoclorados) constituyen amenazas adicionales para estos pelícanos.

El cambio climático es otro factor de riesgo para esta especie. Algunas investigaciones han demostrado que los cambios cíclicos del clima podrían influir en la distribución y abundancia de los pelícanos, principalmente en regiones áridas y semiáridas, ya que se ha observado un aumento de sus poblaciones en épocas de frío y una disminución en periodos cálidos y secos, por lo tanto, el aumento de la temperatura y la poca cantidad de agua disponible en épocas de sequía podría afectar seriamente a la especie.

Actualmente el pelícano dálmata se encuentra protegido por la Directiva de Aves de la Unión Europea, en la cual se establece un régimen para su protección y gestión; el Convenio de Berna, que promueve la cooperación entre los Estados para su conservación; por la CITES, acuerdo que regula su comercio internacional y por el Convenio de Bonn que protege a las especies migratorias.

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