©Ivo Zafirov (Bulgaria)
GRECIA

Tortuga mora

Testudo graeca
Riesgo: Vulnerable (UICN)

Los incendios provocados por el aumento de temperaturas en la zona del Mediterráneo ponen en riesgo a esta tortuga. Las que sobreviven al fuego, se enfrentan a un hábitat diferente y fragmentado, sin comida o sin techo (salvo su propio caparazón). En Europa hay 258 sitios designados para la protección de esta especie.

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La tortuga mora, (Testudo graeca), también conocida como la tortuga espigada, es una tortuga mediana de tierra, que en edad adulta puede pesar hasta 880 g. Es un animal muy longevo, alcanzando una vida en cautiverio de hasta 127 años; algunos artículos mencionan evidencia de que pueden llegar a tener 200 años. Le gusta comer las hojas de diente de león y otras plantas frondosas.

Cobra relevancia en su conservación que la hembra llega a preservar semen del macho hasta 48 meses, y con ello puede efectuar hasta tres puestas (de entre tres y cuatro huevos cada vez) por cuatro primaveras, sin necesidad de aparearse. “Este rasgo biológico permite a la especie compensar su baja capacidad de desplazamiento” (UMH, 2020).

La distribución mundial de la especie incluye el sur y el este de la cuenca mediterránea, los Balcanes, el Cáucaso, Oriente Medio y Asia Central hasta Irán. Específicamente, se encuentra en Argelia, Bulgaria, España, Georgia, Grecia, Irak, Irán, Israel, Jordania, Libia, Líbano, Macedonia, Marruecos, Rumanía, Rusia, Siria, Turquía, Túnez, y Yugoslavia. Se encuentra también en varias islas del

Mediterráneo: Mallorca, Cerdeña, Sicilia, Malta, Creta (MITECO). La foto fue tomada en mayo de 2018, en el noroeste de Grecia.

El crecimiento urbano por el incremento de la población y por turismo han generado alteración, fragmentación y pérdida del hábitat de la tortuga. También se ha identificado que, a causa de actividades humanas y el cambio climático, ha reducido la población de esta tortuga en el noroeste de África, en Bulgaria y España.

Mas específicamente, los incendios provocados a su vez por cambio de uso de suelo y en muchos casos por sequías extremas –asociadas a cambio climático, además de reducir la población misma de la especie, reduce su alimento y aquellas que sobreviven los incendios deben readaptarse a un hábitat diferente y fragmentado.

Hay 258 sitios Natura 2000 designados para la protección de esta especie en Europa: 161 en Bulgaria, 39 en Grecia, 33 en España, 14 en Rumania y 11 en Italia.

Como ejemplos de acciones de protección en la Unión Europea, algunas de las medidas prioritarias llevadas a cabo como parte del Marco de Acción Prioritaria (MAP) para Natura 2000 en las Illes Balears de España, conllevan la realización de un censo de la tortuga mora, el mantenimiento de puntos de agua, realización de pasos de fauna y mantenimiento de instalaciones ex-situ.

Además, también en España, en la Universidad Miguel Hernández de Elche se desarrolló un programa informático (Stepland) que “simula y prevé el comportamiento futuro de las poblaciones de tortuga mora en un escenario de cambio climático, contaminación creciente y pérdida de hábitat por incendios, sequías o la acción del hombre” (UMH, 2020).

Este quelonio está protegido por la Directiva Hábitats de la Unión Europea y por cuatro acuerdos internacionales más, destacando la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). A pesar de ello, y de ser una especie silvestre, hay una intensa comercialización de la tortuga mora.

Tortuga mora

Testudo graeca
Riesgo: Vulnerable (UICN)

©Ivo Zafirov (Bulgaria)
GRECIA

Los incendios provocados por el aumento de temperaturas en la zona del Mediterráneo ponen en riesgo a esta tortuga. Las que sobreviven al fuego, se enfrentan a un hábitat diferente y fragmentado, sin comida o sin techo (salvo su propio caparazón). En Europa hay 258 sitios designados para la protección de esta especie.

La tortuga mora, (Testudo graeca), también conocida como la tortuga espigada, es una tortuga mediana de tierra, que en edad adulta puede pesar hasta 880 g. Es un animal muy longevo, alcanzando una vida en cautiverio de hasta 127 años; algunos artículos mencionan evidencia de que pueden llegar a tener 200 años. Le gusta comer las hojas de diente de león y otras plantas frondosas.

Cobra relevancia en su conservación que la hembra llega a preservar semen del macho hasta 48 meses, y con ello puede efectuar hasta tres puestas (de entre tres y cuatro huevos cada vez) por cuatro primaveras, sin necesidad de aparearse. “Este rasgo biológico permite a la especie compensar su baja capacidad de desplazamiento” (UMH, 2020).

La distribución mundial de la especie incluye el sur y el este de la cuenca mediterránea, los Balcanes, el Cáucaso, Oriente Medio y Asia Central hasta Irán. Específicamente, se encuentra en Argelia, Bulgaria, España, Georgia, Grecia, Irak, Irán, Israel, Jordania, Libia, Líbano, Macedonia, Marruecos, Rumanía, Rusia, Siria, Turquía, Túnez, y Yugoslavia. Se encuentra también en varias islas del

Mediterráneo: Mallorca, Cerdeña, Sicilia, Malta, Creta (MITECO). La foto fue tomada en mayo de 2018, en el noroeste de Grecia.

El crecimiento urbano por el incremento de la población y por turismo han generado alteración, fragmentación y pérdida del hábitat de la tortuga. También se ha identificado que, a causa de actividades humanas y el cambio climático, ha reducido la población de esta tortuga en el noroeste de África, en Bulgaria y España.

Mas específicamente, los incendios provocados a su vez por cambio de uso de suelo y en muchos casos por sequías extremas –asociadas a cambio climático, además de reducir la población misma de la especie, reduce su alimento y aquellas que sobreviven los incendios deben readaptarse a un hábitat diferente y fragmentado.

Hay 258 sitios Natura 2000 designados para la protección de esta especie en Europa: 161 en Bulgaria, 39 en Grecia, 33 en España, 14 en Rumania y 11 en Italia.

Como ejemplos de acciones de protección en la Unión Europea, algunas de las medidas prioritarias llevadas a cabo como parte del Marco de Acción Prioritaria (MAP) para Natura 2000 en las Illes Balears de España, conllevan la realización de un censo de la tortuga mora, el mantenimiento de puntos de agua, realización de pasos de fauna y mantenimiento de instalaciones ex-situ.

Además, también en España, en la Universidad Miguel Hernández de Elche se desarrolló un programa informático (Stepland) que “simula y prevé el comportamiento futuro de las poblaciones de tortuga mora en un escenario de cambio climático, contaminación creciente y pérdida de hábitat por incendios, sequías o la acción del hombre” (UMH, 2020).

Este quelonio está protegido por la Directiva Hábitats de la Unión Europea y por cuatro acuerdos internacionales más, destacando la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). A pesar de ello, y de ser una especie silvestre, hay una intensa comercialización de la tortuga mora.

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